Subestación de Transformación Eléctrica de Juncal

Más que una audioguía

Subestación de Transformación Eléctrica de Juncal

 



 

En plena cordillera de Los Andes, la subestación de transformación eléctrica de Juncal ubicada junto al camino Los Andes-Mendoza, suministraba electricidad al Ferrocarril Transandino, el cual se electrificó con el objeto de intensificar el tonelaje por convoy y reducir los tiempos de viaje, evitando la acumulación de humos en los túneles, permitiendo así, lograr una mayor seguridad y continuidad del servicio de pasajeros y carga.
 
La Compañía Trasandina Chileno- Argentina designó al ingeniero A. J. Fifer para el estudio de la electrificación. Las obras para la electrificación del tramo Rio Blanco-Las Cuevas se iniciaron en mayo de 1925.
 
La instalación de dos grupos de transformador-motor, síncrono-generador de corriente continua de 1.500 kilowatts cada grupo, transforma la corriente alterna recibida de 44.000 voltios en corriente continua. Con la energía que proveían los transformadores podían funcionar dos locomotoras simultáneamente, una subiendo y la otra bajando.
 
Esta subestación fue la primera en América con 3.000 voltios de funcionamiento automático.
 
Según las proyecciones del ingeniero A. J. Fifer la electrificación del Trasandino aumentaría el tráfico en 2,5 veces respecto del vapor. Esto no ocurrió por razones internas, tales como el alto costo de la energía contratada, y externas, como los derechos de aduana prohibitivos que limitaron el crecimiento del transporte de carga internacional.
 
La subestación finaliza las operaciones en 1984 con el cierre definitivo del Trasandino.
 
En la actualidad, lo que queda de la subestación, es la edificación (en parte sin cubierta), con dos grandes espacios de doble altura y un zócalo-subterráneo accesible, todo abierto y expuesto a la intemperie, las condiciones ambientales extremas de la cordillera.
 
Esta edificación corresponde a un diseño tipo, de centrales eléctricas de la época, construidas con estructuras de pórticos y cerchas metálicas, en conjunto con muros de albañilería de ladrillos, estucados con mortero de cemento en su cara exterior (en la actualidad el mortero se encuentra parcialmente desprendido). Esta central, al igual que las demás, posee grandes ventanales de vidrieras cuadriculadas y pisos recubiertos con baldosas. El zócalo está compuesto por muros y losas de hormigón armado; vigas y pilares de acero unidos con pletinas apernadas. Los pilares se encuentran apoyados sobre fundaciones asiladas de hormigón armado.
 
En su interior se conservan también, partes de las maquinarias originales, dos motores de generación de corriente continua de origen inglés y parte de un transformador aún en pie.
 

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Referencias bibliográficas

 

  • EMPRESA NACIONAL DE ELECTRICIDAD, S. A. (1956). Plan de electrificación del país, Santiago de Chile.
  • FIFER, A. J. (1924). Informe sobre la electrificación de la sección chilena del trasandino por Juncal. Anales del Instituto de Ingenieros de Chile, Año XXIV, 340-364.
  • SEISDEDOS, S. (2009). El ferrocarril transandino. ARQ, n° 71, p.50-57.
  • SOLAR, R. (1929). Electrificación del Ferrocarril Trasandino Chileno: descripción técnica, subestación automática, locomotoras, resultados de explotación. Santiago: Imp. Universitaria.